jueves 19 de noviembre de 2009

PREVERANO DE OFICINA

0 tormentarios
Bueno aca me animo a escribir algo, ya q la gente anda de vacaciones al parecer, se q me maletearan u no este escrito ya depende de los q lean pero ahi le hago el intento de escribir alguito por lo menos (mi grano de arena)
(texto de mi vida - ya pa otra sobre un libro q lei)

Como se habran dado cuenta por las fechas ya estamos a puertas (depende del punto de vista de cada uno cual es primero) de la navidad 2009 y del verano 2010, por mi parte ambos acontecimientos los vivo a la vez.... navidad en mi chamba pucha como describirlo... el año pasado no lo senti tanto como este año (me afloro el grinch antisocial el año pasado) pero este año estoy decidido a pasarlo de la mejor manera posible tanto en la chamba como fuera de ella... ya para empezar se ha convocado a concurso navideño por oficinas aca... y ya en mi area tan hablando de hacer un nacimiento en vivo y en directo haber como se hara no se pero me tinka q me toca el disfraz de por lo menos un pastor (pasa mas piola) y desde ya se esta hablando de como decorar los espacios de cada uno (como este año quiero destacar) necesitare algunas extensiones (unos lentes oscuros y un extintor porsiaca) para iluminar mi espacio... (hablare mas de la navidad en otra ocasion.. espero pa entonces ya tener algunas fotos del antes y despues)... pasando al otro tema VERANO pa algunos divertidos pa otros no tanto... pa mi no tanto osea chambeo en oficina y sin aire acondicionado encima llamadas de amigos q invitan a la playa en dia de semana todo el dia muy tentador pero por ahora mi bolsillo necesita cada moneda que sea posible por la famosa lista de regalos, q por cierto me acabo de acordar q debo agregar a mi lista a mi ahijado... chesu, el verano en oficina sin aire acondicionado es una bomba molotov ... osea imaginense grupo de gente (unos 15 )entre 4 paredes con harto sol es algo q solo en los realitis se podria soportar... lo unico bueno q puedo rescatar de los veranos es que el animo de la gente cambia harto se notan mas alegres y mas cordiales cosa q en invierno no veo, ya para deleite de los caballeros y de los sapos las damas nos contentan con su vestimenta ya algo mas ligera, los heladeros abundan en cada esquina aunq eso si el viajar en micro combi taxi ya se puede volver un martirio para muchos... asi q mucha suerte a todos y ahi nos tamos viendo u leyendo

sábado 31 de octubre de 2009

31 de Octubre

0 tormentarios
La primera y única vez que salí a pedir halloween tenía once o doce años, según yo me había disfrazado de karate kid, con mi vinchita y todo. Salí con mi hermana y unos amigos del barrio y entramos al edificio que estaba en la cuadra. Sin entender porque, al verme ahí, pidiendo caramelos de puerta en puerta, me avergoncé de mi mismo, me arroché. Creo que mi hermana era una gitana, ni recuerdo los disfraces de mis amigos, yo estaba arrochado y recuerdo muy bien cuando hice click, fue en el momento en que una viejecita nos saludaba con caramelos y nos preguntaba de qué nos habíamos disfrazado. Me sentí tan ridículo que no atiné a otra cosa mas que decir que salía de mis clases de karate y me estaban encargando cuidar de mi hermana.

Tampoco es que haya destilado criollismo en mi infancia, en realidad, no tenía mucho de que regodearme, vivía en una quinta, al lado de un callejón, no de uno, sino de dos caños, que fue el escenario de mi infancia mas feliz, y curiosamente mi gusto por la música peruana no radicaba en lo criollo sino en lo andino. Mis primos tocaban la zampoña y me pegaron el bichito y luego conocí en mi cuadra a un pata que tenia tenia un grupito de música latinoamericana y fue quien me enseñó a tocar la quena (que tanto esfuerzo me costo). Al poco tiempo entraba a tocar en la estudiantina del colegio.

Sin embargo el gusto estaba ahí, lo primero que recuerdo es a mi viejo comprándose su cassette de Eva Ayllón, y dándole vueltas y vueltas en la casettera, era lo mas cercano al criollismo que tenía. Luego de eso al Zambo Cavero. No recuerdo dónde lo conocí, tampoco recuerdo cuándo, pero un día que escuché Contigo Perú, me recuerdo estremeciéndome y botando una lágrima. No podía entender como esa música me movía tanto. Eva y el Zambo eran populares, conocidos por todos y caseritos de peñas donde sea. En el colegio murió halloween para mi. Entrando a la universidad, tuve mi primera enamorada, ella tenia una tía que tocaba cajón y un tío que tocaba muy bien la guitarra y armaban unas jaranas en su casa de playa de San Bartolo. Yo me perdía para allá los fines de semana, y mi entusiasmo muchas pecaba de ofensivo, porque, entrado en tragos, trataba de emular el canto del Zambo, con desastrosas consecuencias y ofendiendo el gusto y recorrido de la guitarra y cajón anfitriones. Supongo que por juventud entusiasta es que se me perdonó el pecado. Comencé a frecuentar peñas, ya no era coincidencia que prefiriera el Rompe y Raja a la Noctambul, o Del Carajo a la Metrópolis (si la cronología de las discotecas y peñas esta errónea, disculparán mi mala memoria). Aprendí Mal Paso, Propiedad Privada, Cariño Bonito, Cariño Malo, Olga, Y se llama Perú, y toda la lista de canciones que te pasan en estos sitios. Llegué a un punto en que me astí de las mismas y ya no sabía que hacer ni donde encontrar refresco.

Hasta que entré a un grupo de la universidad, donde cultivábamos la música peruana en general, costa, sierra y selva, y así como mi gusto por la música de todo mi país estaba bien repartido, encontré en el lado criollo, aquello que estuve reclamándome por tanto tiempo, conocí a Pinglo, buceé en Chabuca, me presentaron a Jorge "El Carreta" Pérez, conocí a Kiri Escobar, tuve el honor de introducirme en la música de los Ascuez, ases y maestros de la jarana, escuché al Centro Musical Unión, y frecuentando al grupo, llegué a visitar los centros musicales de Breña y el Centro de Lima, que distaban mucho de una peña y son mas bien lugares cerrados dónde se cultiva el criollismo de una manera asolapada, de esas donde te pasas la voz para quedar en ir. Que diferente a las peñas que conocía hasta entonces. Había descubierto un mundo nuevo y debía aprovecharlo, cosa que hice aplicadamente. Recuerdo que al grupo entré por aprender a bailar marinera norteña y hacerle el gusto a mi abuela, sin embargo, adentro, conocí a la marinera limeña y el flechazo fue inmediato, hasta ahora no nos separa nadie y aun sigo atento al canto de jarana. Deje a la coqueta y vanidosa norteña y fui seducido por la sobria, femenina y encantadora limeña.

Fueron años felices, mi 31 de octubre había encontrado sentido y yo, luego de un momento de vacilación, me había redescubierto enamorado de nuestra música. Cada 31 de octubre, luego de alguna presentación por el día de la canción criolla, llegábamos a la casa de alguien y armábamos la jarana hasta las 6 de la mañana con aguadito al día siguiente. Tengo que reconocer que mis momentos en el grupo fueron de los que mas me llenaron esos años, y si bien no toco ningún instrumento mas que la quena y la zampoña (que hace años siguen empolvadas), no dejaba de intentar cantar o encandilarme simplemente escuchando a los cantores y músicos del grupo.

Todo tiene su final, la universidad pasó, y con ellas las reuniones musicales con el grupo se hicieron mas esporádicas, sin embargo, aun conservo la costumbre de ir a esas peñas donde no se cante Mal Paso o Contigo Perú...hay mas, mucho mas que descubrir.
Es cierto, hoy no tenemos muchos Avilés, Caveros o Ayllón, pero si hay talento, lo que pasa es que veo que cada vez el círculo se va cerrando y la propaganda se va acabando. He sentido a veces el elitismo y segregación al momento de asistir a estos sitios donde solo cantan "conocidos", y muchas veces me he descubierto preguntándome por qué, si estoy seguro que así como yo me complazco solo escuchando, hay muchos por ahí que harían lo mismo.

Este 31 de octubre, asistiré a mi primera fiesta de halloween, no por mi voluntad, ni siquiera de la de mi enamorada, ella asiste porque lo organizan sus amigos y quiere colaborarles, sin embargo, esperaremos las doce y huiremos a algún lugar donde podamos empaparnos de criollismo después de habernos mezclado con gente disfrazada fuera de fecha de carnavales. Felizmente ella comparte conmigo mi animadversion a esta celebración tan foránea y temprano estaremos por la Casona de San Marcos, asistiendo a la premiacion de Alicia Maguiña en reconocimiento a su trabajo (ingreso libre, 6.30 pm). Salvé mi sábado porque creía que me iba a sotear solamente rodeado de batmans, supermanes y mujeres araña.
Dejo un video, a mi parecer, una joyita del criollismo, con una constelación digna de cualquier cielo estrellado, mi homenaje al 31 de octubre.

miércoles 28 de octubre de 2009

Re re re encuentro con los atormentados

0 tormentarios
En vista que no tengo el mail de todos los atormentados, acá les paso lo que escribí pa los que no leyeron!!


Hola a todos, andamos toooodos desaparecidos!! no es posible!!!, buenoconversando virtualmetne con vida (cuando podemos ... hace unas semans muy pocobuuu) dijimos pa organizar una reu de reencuentro, requetereencuentro o lo q seapero para vernos las caras q no nos las vemos hace un buen rato, no sé unasalida de noche de pachanga, de conversa de sólo contemplar nuestros bellosrostros o una parrilladonga all inclusive jeje ustedes dirán. La cosa es q semanifiestennnnnnSaludos y bechos a todititititosss


holas otra vez, bueno ya q la mayorìa respondiò para encontrarnos y que ya supongo nuestro querido amigo Dante (alias el blogger faltoso) debe estar de regreso por la Lima ya no virreynal tons prpongo las siguientes cuestiones, de las cuales cada uno debe dar opiniòn... ya peeee digan q les apetece màs piiii 1. salida a comer algo como chifa o lo q sea(o sea engordada, empanzada, etc) y luego un par de traguines2. salida a comer pasta3. salida a beber y beber hasta morir4. reunirnos en la casa de alguien y hacer las 3 anteriores5. salir a tomar o comer algo y luego a terminar abrazados cantando y diciendo "yo te estimo" en alguna casa La fecha ya q la mayorìa puede sàbado podrìa ser el 7 de noviembre pk el 31 seguro muchos desempolvaràn su disfraz de capitàn cavernìcola y saldran a cantar tonaditas criollas jeje Bueno chicos y chicas den sus opiniones y nos vemooooooooooooosssssss beso

lunes 5 de octubre de 2009

TNT

5 tormentarios
Noche de viernes, pijama party, guerra de almohadas, pizza, mucha Coca-Cola, juegos de mesa (Craneum y Pictureka, altamente recomendables) y películas hasta caer rendidas.

Apagué la luz de la mesa de noche y vi una sombra cruzar la ventana, me dije: "Es tu mente jugándote bromas, te da miedo la casa tan grande sin rejas y hoy, que las niñas duermen contigo, no puedes cerrar la puerta del dormitorio con pestillo. Pura paranoia, ya duérmete."

Desperté con los gritos alborotados de mi niña mayor: "¡Tía levántate, tienes que ver esto!"

De un salto estábamos todas fuera de la cama, y a través de la ventana, en la que vi la sombra, mis ojitos vieron lo que no imaginaron jamás ver en vivo y en directo, eso que tantas veces he visto en las películas y que tantas veces deseé poder hacer.

Ta taaaaaaan....





¡Los árboles y arbustos del frente de la casa habían sido decorados con finísimo papel higiénico doble-hoja, gofrado y pre cortado!

Talvez mi mente no bromeó, talvez fue la sombra de algún rollo volador lo que vi, talvez.



Luego del fastidio de mi hermano, el desconcierto de mi cuñis y la explicación de la policía, salí con las niñas a retozar entre los árboles. Ah! Si! La explicación: “Son travesuras que hacen los chicos y ya que no hay adolescentes en casa lo más probable es que se hayan equivocado de objetivo. Agradezca que no ha llovido”.



Las cadenetas de papel flotaban bellísimamente con el viento. Pasada la algarabía empezamos a ayudar a mi hermano, quien provisto de un rastrillo y una “Ultimate Ladder”, limpiaba hacía un buen rato.



Las niñas descolgaron todo lo que pudieron y lo embolsaron. Las copas de los árboles definitivamente eran para mi hermano, ni la “Ultimate” fue suficiente, recordando sus épocas mozas mi hermanito trepó hasta lo más alto para dejar ambos árboles sin un pedacito de papel. Yo, al pie del arbol, recogía lo que él lanzaba.











Luego de aproximadamente hora y media, 740 mt de papel y 37 tubos de cartón, los árboles quedaron limpios.

Pasó en la vida real.

miércoles 12 de agosto de 2009

EL RETO(3): El Final

14 tormentarios
Al llegar ese lunes me di con la sorpresa de que lo que me había dicho V no era correcto, la competencia seguía hasta el Viernes(4 días más)…

La última Semana
Estaba allí en la reunión de ese último lunes, todavía desencajado por la mala información que nos había dado el enanito.
Él mismo me pesó, como siempre. “Has bajado 1,4 Kg, te felicito” - me dijo medio cachaciento – y yo le agradecí. Se repetía la escena de la primera reunión sólo que esta vez el que apretaba los dientes era yo.

En esta reunión faltaron bastantes entre ellos el “Pelao” y el “Andrógino”, olvidé mencionar que la asistencia a las reuniones semanales no era obligatoria así que no era raro que alguien faltara de vez en cuando, inclusive el “Andrógino” faltó a varias reuniones.
El “gordito”, que nunca faltaba, siempre se acercaba a conversar y a pedirme consejos. Él no podía creer que yo haya bajado tanto peso sin un gramo de WL, ¿cuánto había logrado bajar? Hasta ese día eran 10.4 kg.
Estaba lejos de mi meta de 13 kg, pero era lo suficiente como para liderar la competencia, quizás hasta para ganarla. Incluso los demás competidores ya me daban por ganador, “la pesada” era la más entusiasta, no sé porque extraña razón me había agarrado cariño.

En el trabajo mis compañeros se preguntaban(¡con energía!) qué me estaba pasando, algunos pensaban que estaba enfermo por lo rápido que había adelgazado, otros pensaban que me iba a divorciar o algo parecido, la cosa era tan tensa que finalmente tuve que contarles(¡con energía!) que estaba participando en el RCP para que se tranquilicen.
Eran dos los temas de conversación recurrentes entre los compañeros: uno era mi pérdida de peso y el otro, el increíble triunfo de nuestro equipo en el campeonato “Verano 2009”, nuestro primer y único triunfo en los diez partidos que jugamos en aquel “olvidable” torneo.

La familia no era ajena a mi situación, también opinaban que ya había bajado lo suficiente. Yo ya sentía una cierta ansiedad por terminar con el bendito concurso, además me preocupaba que al terminar la dieta siga bajando de peso sin control; porque, para serles sincero, el esfuerzo que estaba haciendo no era tanto y sentía que bajaba y bajaba de peso casi sin hacer nada. Así pasó el martes, pasó el miércoles, pasó el jueves y llegó EL VIERNES.

En la puerta del horno…
Era el día, era la hora y era el lugar o, mejor dicho, casi era el lugar. Estaba al frente del Hotel donde se iba a celebrar la Premiación, pero no podía entrar ¿por qué? Retrocedamos un poco, no se desesperen…

Recién el Jueves por la noche me enviaron la dirección del local donde se iba a realizar el “Megaevento” Wonder Life(con todas sus letras), iba a llevarse a cabo en un Hotel en Miraflores, la entrada costaba S/.15 por persona y debía de estar allí antes de las 8:00 p.m., si llegaba después de esa hora quedaba fuera del concurso. Tenía que asegurarme de llegar a tiempo así que no podía darme el lujo de esperar a Gina.
Imaginen lo que es esperar a que elija la blusa que combine con el pantalón, los zapatos que combinen con la correa y el bolso, el tono de sombras que dé con la blusa y a la vez con el pantalón, la correa, los zapatos y el bolso… y los anillos… y el collar… y las pulseras. Ni hablar. Lo mejor era encontrarnos ya dentro del Hotel. De esa manera yo llegaría antes de las 8 y ella 54382107 mil horas después.

Se suponía que saliendo del trabajo iría al Hotel, allí dentro me encontraría con V y su esposa, pero en la tarde V me llamó para avisarme que se iba a demorar en llegar a la Ceremonia. Osea que iba a estar sólo un buen rato.

Eran las siete, salí del trabajo, paré un taxi y me subí.
Llegando al Hotel busqué en mi billetera el dinero para pagar el taxi y, oh maravilla, sólo tenía 10 soles. Le pagué 8 al taxista, luego recordé: en la mañana había dejado mi tarjeta de débito a Gi, para que haga unas compras; en la tarde le había prestado S/.50 a un compañero y ahora quedaban en mis tristes bolsillos: dos soles.
¿De dónde # iba a sacar los 15 soles para pagar la entrada?
Me refugié en una tienda que estaba en la esquina opuesta al Hotel. Me reventaba la cabeza pensando en qué podía hacer. Me quedaban 35 minutos.
Lo primero era llamar a Gina y esperar que milagrosamente pueda elegir su atuendo en menos de 15 minutos y que además consiga un taxi volador que la traiga en menos de 20 minutos, casi nada. Conté por teléfono a Gina lo que pasaba en diez segundos y ella me dio dos noticias: una buena y una mala. La buena era que mi mamá había llegado temprano para quedarse con mis santos niños, así que ella ya estaba en camino. La mala era que el taxi que había tomado no volaba, estaba atorada en un tráfico infernal. Fumé un cigarrillo por primera vez luego de 7 semanas.
Veía como iba llegando la gente al evento, eran fáciles de distinguir, los que no llevaban su famoso pin de “si quiere perder peso, pregúnteme”, tenían una cara de hambre inconfundible que de seguro se parecía mucho a la que yo tenía en ese momento, salvo que la mía ahora también llevaba una carga muy importante de angustia. Quedaban 15 minutos.
Me quemaba el cerebro pensando, cómo era posible que todo el esfuerzo que había hecho hasta ese momento se fuera al tacho de una manera tan tonta. Trataba de consolarme pensando que al menos el Pelao tampoco había llegado, así que yo no iba a ser el único que se perdía el premio por no llegar a tiempo a la ceremonia. En eso pensaba cuando de pronto, por la misma acera donde me encontraba, vi acercarse la figura de una persona conocida. ¿Era o no era? La luz no me permitía distinguir bien. Sí, sí era. El Pelao pasó por mi lado como un fantasma casi irreconocible, la panza chelera que lucía hace siete semanas seguía allí, pero ahora se veía ridícula, fofa. Pasó sin siquiera mirarme como si no me conociera. Se acabó, no me quedaba ni el consuelo de tonto. Quedaban 5 minutos.
Mi desesperación me llevó a pensar seriamente en empezar a pedir dinero a la gente que andaba por la calle. Era eso o simplemente rendirme sin hacer nada. Felizmente Gina llegó.

Al fin Gina: ¡ese es mi pellejo!
Al verla bajar del auto me volví a enamorar de ella. Quería abrazarla, de verdad hubiese querido abrazarla en ese instante, pero el abrazo tendría que esperar, lo de el momento era un beso veloz y a correr. La tomé del brazo y volamos. En quince segundos ya estábamos en el sexto piso del hotel pagando los 30 soles de la entrada.

El comienzo del fin
La sala de recepciones era amplia, y aun así lucía llena. Entre participantes y representantes de WL había más de 100 personas. Cada grupo estaba reunido alrededor de una mesa donde se encontraba sentado el encargado del grupo (Memo era el encargo del mío) con una Laptop donde registraban los datos del grupo, pesos, medidas, etc. Se sentía la tensión en el rumor de la gente, en las risas nerviosas…

Ya estábamos adentro, ahora mi preocupación era otra: el Pelao. Se veía más flaco que mis bolsillos, con la mirada pérdida, callado y distante. Quizás no hablaba por miedo a sufrir un desmayo, no sé. En realidad se le veía muy mal, como nativo desnutrido de Viafra. Fácil si lo juntábamos con otros y otras que andaban por ahí se podía armar un calendario para National Geografic.
También estaban algunos más de mi grupo Memo naturalmente, la pesada y su esposo, el gordito, el andrógino, que también se notaba que había perdido mucho peso, dos o tres más del grupo y el enanito.

Ese enanito traicionero otra vez
Yo era el único que aun no se había pesado. Otra vez el encargado de hacerlo era: el enanito.
Se le veía muy emocionado como esperando algo, algo de mi. Traía un papel en la mano donde, imaginaba yo, estaba anotando los pesos que registraba en la balanza y donde pude ver un número anotado, decía: 70.7. Miré a mi alrededor. El único que podía ser el que había marcado ese peso, imaginaba otra vez, era el pelao.
El lugar donde pesaban a la gente era en otro ambiente a un lado de la sala principal, el enanito tomaba la medida, la anotaba y no se la decía a nadie, salvo a Memo, claro, para darle más emoción al asunto. Me pesó. Su cara me decía todo, tenía una sonrisa que no podía disimular, aunque trataba, “68.3 has subido 300 gramos”, se me heló el cuerpo, aunque esos últimos días me había relajado bastante no creía que pudiera subir.
No había nada que hacer sólo esperar los resultados...

CONTINUARÁ

en la siguiente línea


¿Y ahora?
Desde el momento en que bajé de la balanza había terminado oficialmente mi “Dieta” al regresar a la sala con los demás me sentía un tanto fuera de lugar, no sé si ustedes alguna vez habrán sentido ese vacío luego de lograr algo que supuestamente estaban deseando, algo muy parecido al momento después de tu primera vez, así me sentía. Lo hice. ¿Y ahora?

Los resultados, por fin ¿o no?
Al lado de la mesa ya me esperaban mi hermano y su esposa que acababan de llegar.
Trataba de distraerme conversado con Gina y mi hermano, pero siempre mirando de reojo al Pelao. ¿Habría bajado más que yo? Según mis cálculos si, en lugar de haber subido esos 300 gramos, hubiera perdido al menos 200; el Pelao tendría que haber bajado 5 Kg en 11 días (más de 450 gramos por día) para ganarme, lo cual (antes de verlo) me parecía imposible. Teniendo en cuenta que lo más que había bajado en una semana(7 días) era 2.5 Kg y esto fue en la primera semana, que es la más fácil. Lo del andrógino era más difícil todavía, porque para alcanzarme tendría que haber perdido más de 10 kilos. Pero las cosas no eran así, yo había subido 300 gramos y el Pelao se veía como judío sobreviviente de un campo de exterminio.
Luego de una hora de estar esperando por fin llamaron para dar comienzo a la ceremonia. Gina me apretaba la mano, estaba más nerviosa que yo. Ya habían prendido el proyector. Se podía ver en la pantalla una hojita verde: el símbolo de WL. El maestro de ceremonia era un “hermanón”, recontra pilas y casi gracioso. Se mandó un rollo de 15 minutos sobre las bondades del negocio WL, mientras hablaba, V me miraba como esperando que el floro del hermanón cambie en algo la opinión que yo tenía sobre el negocio WL. La que sí parecía que estaba cayendo en estado hipnótico era Gina.
Luego vinieron los “testimonios” de los que cambiaron su vida gracias a WL, acompañados de aplausos motivadores. La gente en la sala estaba extasiada con las palabras del hermanón el ambiente era propicio para… empezar a vender sus suscripciones.
Finalmente el momento cumbre de la noche: el anuncio de los ganadores.
Eran 16 grupos, cada jefe de grupo iba a anunciar a su ganador y, para mi sorpresa, Memo fue el primero en entregar sus resultados. Se acercó para conectar su Laptop al proyector y Gina, nada curiosa, miró la pantalla un momento antes del anunció. Me bastó con mirar su cara para saberlo. ¡No! exclamó...

¡Gané!, ¿Gané?
“El ganador es: el Pelao con 67.8 kg de peso”. En segundo lugar en la lista aparecía yo y en tercero, por muy poco, estaba el Andrógino.
Gina, V y su esposa estaban sorprendidos, Memo me miraba como compadeciéndome y el enanito sonreía. El Pelao se acercó a recoger su (mi) premio, al mismo tiempo en la pantalla presentaban la foto del Pelao al iniciar la competencia con su barriga chelera firme y desafiante, se escuchaba un tibio aplauso del público.
Sé que debe haber alguna Ley de Murphy que explique lo sucedido, de hecho.
El hermanón le pidió al Pelao que diga algunas palabras al público y él dijo muy elocuente: Gracias. Y se fue
Pero ahí no terminaba todo, había olvidado que todavía faltaba anunciar al ganador del segundo premio. “El segundo premio de 500 soles para el que ha perdido más medidas es para...
– redoble de tambores-
...este pechito.

Tremenda ovación y hablando en público
Apareció mi foto del “antes” en la pantalla con mis rollos sinvergüenzas en el cuello y me paré al lado. La gente en coro exclamó un ¡oh! Y lanzaron una tremenda ovación. Me emocioné. No exagero si les digo que fui, por mucho, el más aplaudido de la noche (si no me creen pregúntenle a Gina).
El “hemanón” dijo: “¡Asu! parece que has venido con tu hinchada”. También me pidió que dé algunas palabras. No recuerdo exactamente lo que dije, pero mencioné que aunque esperaba ganar el primer premio el segundo no me venía nada mal y agradecí a Gina por su paciencia y su apoyo, cursi yo. Estaba tan emocionado que olvidé mencionar que no había utilizado ningún producto WL para bajar de peso, después me lamenté de eso.
Perdí, pero gané.

Otros que ganan ganan, pero no tienen mi verbo florido
Luego siguieron entregando los premios para los ganadores de los demás grupos y a ellos sí les preguntaron cómo habían logrado bajar de peso, en fin.

La frase final y un Pollo a la Brasa... sin papas
Así terminó todo, me despedí de los demás concursantes y antes de irme se me acercó Memo me dijo, entre otras cosas, una frase que me dejó pensando: “necesitamos gente como tú”.
Hasta ahora no entiendo si lo que me dijo Memo era un halago o qué. ¿Gente como yo? ¿Y como para qué?
No sé. Con Gina nos reímos un buen rato inventando teorías sobre lo que quiso decir Memo con la frase.

Saliendo del Hotel nos fuimos a Larcomar a gastar algo del premio en un Pollo a la Brasa…sin papas.

Gracias por la paciencia.

lunes 13 de julio de 2009

EL RETO(2): Ya no hay marcha atrás

14 tormentarios
Leí detenidamente las condiciones enumeradas en la ficha y firmé el documento. Ya no podía renunciar, el siguiente paso era: las medidas oficiales…
Memo y La pesada
Quedé con mi hermano V en que nos íbamos a encontrar después del almuerzo de ese lunes particular en la oficina de WL(Wonder Life, ¡se me pegó la moda!) para la primera pesada. Cuando llegamos, la oficina estaba vacía, así que aprovechamos para comer un helado antes para pesar un poquito más (no sólo hice eso para subir de peso sino que además durante el fin de semana comí de todo, no fue muy honesto de mi parte lo admito) cuando regresamos ya estaba “Memo” y poco después llegó “la pesada” con su esposo. Memo hablaba con un acento colombiano desesperante (no es que me desagrade el acento colombiano, sino que SU acento era el de un peruano que estuvo en Colombia un par de meses y volvió a Lima hace dos años, pero no se le quita el dejo) y era el que iba a dirigir el RCP, daba las charlas, tomaba pesos, tomaba medidas y también concursaba, un todo terreno colombianizado.
“La pesada” y su esposo llegaban a pesarse al igual que yo.
Memo y “La pesada” me llamaron para pesarme y medirme: ¿Listo? Me preguntaron en coro poniendo su mejor sonrisa estilo Mr. Flanders:


Yo estaba listo, pero no sé para qué.

Mi peso era 78.4 Kg y las medidas estaban para decirlas en kilómetros. Después me tomaron unas fotos de frente y de perfil para hacer un antes y después. Las fotos son impresentables, basta con hablarles de la poca vergüenza con que asomaban mis rollos por sobre el cinturón y sobre el cuello de mi camisa, ¡¡sobre el cuello de la camisa!! No digo más.
Mi espíritu competidor ya se había apoderado de mi cuerpo y miraba a los demás analizando sus posibilidades de ganar, hasta veía una pantalla con mensajes del tipo: subject: female, weight:70kg; height:1.52m, probability: 0.60,etc. Todo en letras rojas.
En ese momento V me hizo LA pregunta: ¿y ya has pensado como vas a hacer para bajar de peso?
La pantalla, que seguía funcionando, me lanzaba las posibles respuestas: 1.- go to hell; 2.- f(biip) you; 3.Malfunction Malfunction ... línea horizontal blanca, punto blanco y se apagó. No había pensado en eso.

Google sabe todo: La dieta South Beach en versión San Miguel
Todo el camino de regreso al trabajo(¡regresando con energía!) venía pensando en la pregunta de V. Así que apenas llegué(¡con energía!) me puse a buscar en la red una dieta que se acomode a mis necesidades. ¡Y la encontré! Era la famosa dieta South Beach, que aseguraba que lograría bajar 4 kg. en una semana, impresionante ¿verdad? Solo era cuestión de adaptarla cambiando los ingredientes que hay en South Beach y no hay en el Metro de San Miguel.
Con ustedes La Dieta San Miguel (DSM):
- Comer 5 o 6 comidas al día en cantidades moderadas(importante: jamás saltarse el desayuno)
- Nada de carbohidratos, no pan, no azúcar, no pastas, no papas y no frutas (sólo las primeras 2 semanas).
- Carnes blancas (pollo y pescado) a la plancha
- Infusiones(té, anís manzanilla) sin azúcar
- Otros Alimentos ricos en proteínas: Huevo, leche de soya, queso light, yogurt natural(el que tenga peor sabor), etc.
- Ensaladas de todos los colores
- 10 vasos de agua a lo largo del día; y
- Mucho ejercicio.

Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde
Con esta dieta no podía quejarme porque no iba a pasar hambre, pero eso sí, echaba de menos un par de cosas. Extrañaba a los panes, y mucho. Los vi una mañana colgados en la puerta de mi casa pidiéndome que los saque de su prisión de plástico, pronto -les dije- pronto en seis semanas y seis días.
El arroz, que ahora se veía más blanco, más graneado, los platos de comida no lucían igual sin él.
Las papas, de quienes no supe apreciar su simple sabor a todo y a nada, ni esa capacidad tan suya de acompañar todo, siempre en papel secundario, pero sin desentonar nunca.

Retroceder nunca rendirse… tal vez
Los primeros días pasaron y ya me acostumbraba a la rutina autoimpuesta, las cinco comidas, algo de ejercicios y el agua. Los tres panes con mantequilla de la mañana ya habían sido reemplazados por un insípido pan Pita con lechuga, tomate y queso sin sal; a media mañana una ensalada con aceite de oliva, al medio día un filete de pollo con ensalada y aceite de oliva, a media tarde un huevo duro y en la noche otro filete de pollo con ensalada y aceite de oliva. Un día Gina me preparó una pechuga de pollo, en trozos, frita con cebolla picada y…aceite de oliva. El sabor del aceite de oliva ya me había hostigado y mi balanza de patitos no estaba siendo muy generosa conmigo, según ella sólo había bajado un kilo en cinco días y empezaba a sentir el síndrome de abstinencia panera. Una parte de mí ya empezaba a echarse para atrás y estaba decidido: “si en el primer control no estoy cerca de los primeros lugares, esto se acabó, vuelvo a mi vida normal con mi arroz y mis panes”.

La competencia y los primeros resultados
Llegó el día de saber si seguía o no en la competencia, saliendo del trabajo (¡con energía!) me fui directo a las oficinas WL, allí me esperaba V para darme su apoyo moral(es parte de sus deberes de representante/distribuidor/fanático de WL).
El proceso de las reuniones sería siempre el mismo, conforme iban llegando los concursantes se iban pesando y midiendo. Luego Memo, previos aplausos motivadores, iba mencionando cuánto habíamos bajado o subido de peso, nombraba a los dos que habían bajado más durante la semana, los premiaba con un regalo sorpresa y por último daba una charla sobre nutrición y, como quien no quiere la cosa, sobre las bondades de los productos de WL.
El encargado de pesar a los competidores era “El enanito”, un fan WL al que había conocido en la casa de V. Rápidamente pude notar que a este personaje no le cuadraba para nada la idea de que yo participe sin usar los productos WL. El enanito miró la balanza incrédulo y me dijo - apretando los dientes -:
- has bajado 3,3 Kg., te felicito.
Memo tomó nota de mi peso y me felicitó, algo más sincero, a su colombiana manera. Estas reacciones me inyectaron un poco de ánimo, pero todavía tenía que esperar los resultados de los demás. Un Kilo, ochocientos gramos, quinientos, etc. Hasta donde había podido escuchar nadie se acercaba ni remotamente a mi marca, me sentía en las nubes. Llegó el momento de nombrar a los ganadores de la primera semana y V no podía estarse quieto en su asiento, muy bien, ya ganaste - me decía – y yo ya me la estaba creyendo.
Nos equivocamos los dos, se apareció un patín que bajó 3,8 kg., en segundo lugar un servidor y hubo un tercero no tan lejos que bajó 2,5 kg. Bueno, al menos me alcanzó para lograr el premio sorpresa de la semana (un tomatodo marca Thermos, para bebidas frías) y para decidirme a postergar mi cita con los panes y el arroz.

¡Ah! Y me olvidaba, también recibí mis aplausos motivadores.

Los Competidores
El “patín” que ganó la primera semana aparentaba tener entre 20 y 22 años, medía más de 1,75 m. y empezó la competencia pesando 74 Kg. y algo, es decir, luego de la primera semana pesaba 70 y algo, mi pantallita Terminator no le daba muchas posibilidades de ganar porque si bajaba 5 kilos más ya no tendría fuerzas ni para levantar los quince billetes de cien del premio. Y además durante la charla de Memo había admitido delante de todos que llegó a bajar ese peso “gracias” a una infección estomacal de la que aun no se recuperaba.
El que quedó en tercer lugar era un señor de anteojos, con una prominente barriga “chelera” y de escasa cabellera(para efectos prácticos lo llamaremos “Pelao”) que bordeaba los 50 años, medía como 1,70m. y había iniciado la competencia con un peso igual al mío(78,4 kg.), si podía aguantar el ritmo durante las 7 semanas sería un duro rival.
Otro que me preocupaba era un hombre con aspecto andrógino, de cabello largo, alto y que empezó la competencia con 116 Kg., tenía un gran margen de peso por bajar.
Y estaba el “gordito”, un hombre que encerraba en su metro sesenta de estatura nada menos que 111 kg, su peso nos preocupaba a ambos.
Además estos dos últimos tenían el apoyo abierto y descarado del “enanito”, parece que él los había invitado a la competencia.

Mis vacaciones, el Zumba y un nuevo deporte
En marzo salí de vacaciones durante 15 días, durante los cuales continué con la Dieta San Miguel(DSM) que ya me permitía comer frutas. También quité de la dieta al aceite de oliva, intensifiqué mi jornada de ejercicios y siguieron las derrotas en el campeonato “Verano 2009”.

No sé cómo llegó a mis manos una colección de 4 DVDs de Zumba, en uno de ellos explicaban como realizar unos ejercicios muy buenos para los abdominales y el resto eran de baile, la primera vez que los vi fue solo por curiosidad, la segunda vez ya estaba, sin darme cuenta, tratando de imitar los movimientos del instructor colombiano.

Según la ahora famosa DSM para lograr resultados óptimos es importante ejercitarse, salir a correr era una buena alternativa, pero por cuestiones de tiempo y comodidad decidí correr sin salir de casa, en otras palabras, le daba vueltas a mi sala como un trompo. Daba 300 vueltas corriendo y caminaba 20 más para quitarme el mareo. Analizar las reacciones de la gente cuando me veían a través de la ventana dando vueltas en la sala da como para un post entero.
Aviso parroquial:
Si alguno de ustedes está interesado en formara parte de Perúlivingroomrunners páseme la voz. Se sorteará entre los 10 primeros inscritos un tomatodo para bebidas frías.


Pasan las semanas y siguen los premios
Los resultados de la DSM, el zumba y la carrera en sala ya se notaban, en mi peso y en mis medidas, mi cuello volvió a la normalidad, la familia de patitos sonreía al verme subir en la balanza. En la competencia comencé a destacar nítidamente, tomen nota de los premios que gané: Un tarjetero(¿?), una tabla de picar, una botella para aceite de oliva(que felizmente se rompió), un plato para ensaladas con tapa. Si no ocupaba el primer lugar ocupaba el segundo, me convertí en una celebridad WL que no usaba productos WL. A estas alturas “la pesada” y su esposo eran mis hinchas, el “gordito” quería ser mi discípulo y ya me había acostumbrado a Memo y a su hablar paisa.

Ese enanito traicionero
Todas las reuniones se realizarían los días lunes en las oficinas WL a excepción de la última, que se iba a realizar un viernes en otro local más amplio con todos los demás grupos(16) de Lima que se encontraban compitiendo en el RCP, ese mismo día sería la Ceremonia de premiación de los dos ganadores de cada grupo. De acuerdo a lo que yo había entendido en esa reunión se pesaría y mediría por última vez a los participantes, pero faltando 8 días para el final(un jueves) me volvió a llamar por teléfono V, para decirme que el Lunes siguiente sería la última toma de medidas y que el viernes sólo se iba a realizar la premiación, es decir, ya no quedaban ocho días sino sólo 4. La noticia me alegró porque significaba que los contrincantes tenían menos tiempo para poder alcanzar mi peso. El “Pelao”, que era mi más cercano perseguidor, estaba pesando 3 Kg. más que yo de acuerdo a los resultados de la última reunión(lunes anterior) y si le sumaba lo que había bajado esa semana (casi 1,5 Kg.) era casi imposible que alguien me alcance y que viva para contarlo. Así que me relajé, durante esos días no hice ni ejercicios ni livingroomrunning.

Al llegar ese lunes me di con la sorpresa de que lo que me había dicho V no era correcto, la competencia seguía hasta el Viernes(4 días más). ¿Quién le había dicho a V que la última toma de medidas era ese lunes?
Respuesta en el título de aquí arriba.

CONTINUARÁ...

sábado 27 de junio de 2009

EL RETO (1): ¿Cómo me metí en esto?

14 tormentarios
Si la memoria me lo permite
La memoria me falla mucho últimamente, me falla para marcar un número telefónico y me falla hasta para visitar un blog… espero que esta vez no me falle tanto y pueda (por fin) contar una historia que quiero contar. Veamos, ¿por dónde empiezo?

Mi situación
Eran días en que mi balanza mecánica, que compré ante la insistencia-sugerencia de Gina a treinta soles*, descansaba casi olvidada en un rincón. Cuadrada, blanca y con una familia de patitos desfilando inmóviles debajo de la pantalla que tiene pintada la línea roja que debería decirme cuanto peso, en una esquina de un cuarto donde hay muchas cosas olvidadas.









En esos días no era necesario preguntarle a mi balanza cuánto pesaba, bastaba con mirarme de puerco entero, diría que estaba cerca de los 80 kilos. Y mi estado físico…ja!! Mi estado físico era calamitoso. Hacía una semana que había comenzado el campeonato de Mini-fútbol “Verano 2009” de la empresa donde trabajo(¡Lo hacemos con energía!) y en el primer partido pude “jugar”, si a ir de un lado a otro se le puede llamar así, solamente diez minutos, el juego continuó después, pero yo me quedé en el segundo 59 del décimo minuto. Desde la banca me preguntaban si podía continuar y yo ni siquiera tenía fuerzas para contestar; ¡Cambio!- le gritaron al árbitro- y yo respiré aliviado. El segundo partido fue mejor, logré completar un tiempo de 15 minutos y pude reingresar los últimos cinco del segundo tiempo de nuestra segunda derrota.
En resumen: estaba para el gato.

La llamada/propuesta de V
De los ocho hijos de nuestra misma madre que somos, el más distante con respecto a los demás siempre ha sido V, es distante geográficamente, es distante físicamente, es distante en su manera de ver el mundo. Es distante, pero no por eso es menos querido. Por eso, por lo distante, me sorprendió mucho que me llamara por teléfono un jueves cualquiera.
¿De qué se podía tratar? No había ningún cumpleaños cerca, ni aniversario que festejar, ni deuda que cancelar y ya ni hablemos de su negocio de “Wonder life” en el que ni a balazos me metería, como se lo he dejado bien claro muchas veces.
Pero estaba subestimando el nivel de persistencia de V.
Sí, se trataba de “Wonder life” solo que esta vez la propuesta era algo diferente, esta vez no implicaba formar parte de los engranajes que mueven y llenan los bolsillos a los generosos dueños de “Wonder life”, al menos no directamente.

Y hasta aquí llega lo que debe ser el prólogo más largo de un post que se haya escrito jamás, con ustedes LA PROPUESTA:
V quería que participe en un concurso llamado El Reto de Control de Peso.

¿Qué tal el nombrecito? Claro, toda actividad de Wonder Life tiene que tener un nombre impactante, sino no se nota que es UNA ACTIVIDAD DE WONDER LIFE, y para darle más realce al asunto no se le llama El Reto de Control de Peso, no, No, NO, eso de llamar a las cosas por su nombre ya pasó de moda, se le debe llamar el RCP como para ir más de acuerdo con nuestros tiempos**.


Las Reglas del Concurso
• El RCP consiste en juntar un grupo de aproximadamente 30 personas que deseen bajar de peso o que deseen el premio por ganar el concurso.
• Cada uno de los concursantes debía aportar la irrisoria suma de S/.90.
• Los concursantes serían pesados y se les tomaría las medidas de caderas y cintura.
• El primer premio era S/.1,500 y el segundo premio S/.500
• El que lograra bajar más porcentaje de su peso en 7 semanas ganaría el primer premio y el que bajara más centímetros sumando caderas y cintura se llevaría el segundo premio.
• Se harían controles semanales de peso y se premiarían a los que bajaran más peso en el transcurso de la semana.

Participo o no participo: razones de peso
Quedé con V en que le iba a responder al día siguiente si participaba o no en el famoso “RCP”
Había que poner en mi balanza de patitos imaginaria los pros y contras de participar en el RCP:
1. El premio era de 1500 soles, participo.
2. La inscripción era de 90 soles, no participo.
3. Estaba cerca de llegar a los 80 Kilos, participo
4. Se trataba de UNA(1) ACTIVIDAD WONDER LIFE, no participo.
5. Podría demostrarles que sin usar sus productos(0) se puede bajar de peso, participo.

Haciendo números: 1500-90+80-1+0= 1489
1489 razones para participar, ya estaba decidido.

La Respuesta, el reto y el Protocolo
Fui claro(otra vez) con V, iba participar, no iba a comprar ni vender ni un gramo de su producto y, a pesar de eso, -le dije- ganaré y verás que no se necesita de esos menjunjes para bajar de peso. Ese era el verdadero Reto: ganarle en sus propios términos.
Desempolvé mi balanza de patitos, la real, para ver en que condición me encontraba. La línea roja indicaba 77 y medio, recordaba que hace muchos años, cuando mi “pellejo” y yo éramos tortolitos, pesaba 64; es decir, tenía algo más de 13 kilos para bajar, esa era mi meta.
Al día siguiente ya estaban V y su “pellejo” en mi casa con la ficha de inscripción, curioso lo rápido que llegaron cuando en otras ocasiones para venir a visitarme ponían de excusa a la distancia, conclusión: Wonder Life acorta las distancias.
Leí detenidamente las condiciones enumeradas en la ficha y firmé el documento. Ya no podía renunciar, el siguiente paso era: las medidas oficiales…

CONTINUARÁ


* como diez dólares al tipo de cambio de hoy

** Navegando por la red me dí con la sorpresa que a la película que yo llamaba El regreso del Jedi, ya no se le llama así, ahora le dicen TROTJ(The Return of the Jedi), La comunidad del Anillo es: TFOTR(The Felowship of the ring) y así un larguísimo etcétera de títulos, ya no sé ni para qué los traductores se molestan en ponerle un título en español a estas “pelas”(yo también con modismos, por qué no)